lunes 12 de mayo de 2008

Sevilla tiene un olor especial

Sevilla tiene un olor especial, eso lo dice todo el mundo, y no se refieren sólo a una de las consecuencias de que por su casco histórico circulen coches de caballos. Sevilla es una ciudad que lleva un montón de historia acumulada a sus espaldas.

Cuando estudias arquitectura en una ciudad con tanta solera como Sevilla, aprendes cosas interesantísimas. Ahora mismo en Análisis Gráfico Arquitectónico estamos estudiando el edificio de Previsión Española que hizo Moneo junto a la Torre del Oro. Los estudios preliminares al edificio fueron en torno a la evolución histórica de la manzana en la que se emplaza el edificio. El profesor nos dio planimetría de la ciudad desde 1771 (el plano de Pablo de Olavide) hasta la actualidad. Casi coincidiendo en el tiempo comenzamos el segundo ejercicio de Proyectos 1, que consistiría en proyectar una sala de exposiciones con tienda de recuerdos, punto de información y cafetería en un espacio residual del Parque de María Luisa. Recibimos una clase magistral en todos los sentidos de la palabra sobre la historia del Parque y sus alrededores, por lo que nuestro conocimiento de la manzana de Análisis y de la ciudad en general en sus años de explendor aumentó considerablemente.

Sevilla fue una vez una ciudad asombrosa, sobre todo a partir del descubrimiento de las Indias. Sevilla tenía el monopolio del comercio marítimo con las Indias Occidentales, y eso dejó mucha riqueza en la ciudad. La ciudad en la que don Juan Tenorio seducía a doña Inés era la Nueva York del siglo de Oro, según nos repetían mil veces en el colegio. Aquí hay una imagen sacada de la frikipedia en la que Sevilla recibe un ataque suicida a las Girladas Gemelas. Ojo, que se han encontrado restos de una segunda Giralda. Aunque la teoría más aceptada es que los almohades empezaron a construirla en un sitio poco firme y cuando vieron que aquello no tenía buena pinta decidieron empezar mejor en otro sitio.



Como toda ciudad medieval, Sevilla tenía sus murallas, que la defendían tanto de los ataques de enemigos como de las numerosas inundaciones del río y de sus afluentes. La Torre del Oro era una torre independiente que salía de las murallas tendiendo un muro que la unía, cerrando el Arenal, una zona inundable que servía de mercado, lugar de reunión, muelle y astillero. A Sevilla se solía llegar desde el norte cruzando despeñaperros o desde el sur a través del Guadalquivir. El cauce del río antes pasaba por lo que ahora es el Real de la feria, de forma que al atravesar esas tierras llanas la Catedral y la Giralda sobresalían elevadas sobre una ligera colina. Me imagino en la cofia de mi barco dejando atrás el paseo de las delicias de Arjona, la incompleta escuela de mareantes (el Palacio de San Telmo), la fábrica de tabacos (ahora el rectorado de la Universidad), la Puerta de Jerez y la Torre del Oro, para entrar en el mercado bajo la atenta mirada de la coqueta Giralda. La Puerta de Jerez antes era la puerta de la ciudad que daba al sur, que se remontaba al fin del puente que saltaba el arroyo Tararete.

Las murallas fueron derribadas, una muralla es una bolsa de basura, pero parte de ellas sigue en pie, como las de la Macarena. También siguen existiendo las murallas a las que se unía la Torre del Oro con la Torre de la Plata, aunque no las que ahora mismo cortarían la avenida. No se ven a simple vista, están detrás del edificio de la Previsión Española. Parece ser que Moneo quiso aprovechar ese lugar tan romántico para su propio edificio. Mientras que la mayoría de los sevillanos recorremos la ciudad apenas nos damos cuenta de que detrás de ese edificio de cada día se esconden unos muros de tapial que fueron testigos de lo mejor y de lo peor de Sevilla, las malas hierbas, el musgo y las litronas inundan ese resquicio de nuestra historia oculta. Al otro lado hay un aparcamiento en el que la Torre de la Plata por poco hace de garita del vigilante. Albero, coches y olvido.

Si pasan por al lado de la Torre del Oro y el edificio Cristina, camino del teatro de la Maestranza o de la plaza de toros, no dejen de aventurarse por el arco que se les abre a mitad de la fachada oeste del edificio de Previsión Española, ahora de Helvetia Seguros.

Sevilla es así, una ciudad orgullosa de quien es, pero que oculta no sabe bien por qué la historia que la hace tan valiosa. Si van a la Puerta de Jerez, no verán el arroyo Tararete, que tantas inundaciones ha provocado y que ahora va entubado algunos kilómetros al este. Tampoco verán las murallas ni el puente. Sólo alcanzarán a ver la capilla de la antigua Universidad, mientras una rumana les pide limosna en la puerta. Pero vayan a donde yo les digo. Comprueben que ese tramo de muralla rebelde acabaría donde ahora está la puerta a la Torre del Oro. Salten alguna valla que otra e imagínense que el edificio actual no existe, que al este la muralla sigue hacia la Puerta de Jerez, al norte cerca el Arenal y no cesa hasta la Macarena, al sur se extiende una alameda hacia el jardín del duque de Arjona y el río se pierde camino de Sanlúcar y las marismas, al oeste compitiendo el Aljarafe.

Yo siempre he sido un poco desarraigado, pues mi familia es de Granada, yo nací en Cádiz y aunque llevo catorce años viviendo en Sevilla mi acento no se doblega ni al de esta tierra ni conserva la inflexión de mis padres. No tengo caseta en la feria ni soy de ninguna Hermandad. No conozco el centro con la fluidez que mis amigos. Vivo en un barrio periférico más allá de un polígono industrial con vocación de desaparecer y hasta hace poco la Sevilla en que vivía se reducía a cuatro barrios impersonales enlazados por grandes avenidas de tres carriles por sentido de circulación.

Pero ahora me estoy enamorando de Sevilla. Todo es conocerla, ahondar en sus entrañas. Pasar por debajo de ese arco a mitad de fachada.

jueves 8 de mayo de 2008

Cuesta arriba

Hay días en los que todo te sale mal. Siendo benévolo te pones el despertador a las ocho y hasta las nueve no te levantas. Te levantas culpándote a ti mismo y autocompadeciéndote, hasta que a las diez alguien te recuerda que ese no es el camino para avanzar. De camino a la autoescuela llueve, fallas la mitad de los preguntas de los tests y cansado de saborear el fracaso te vuelves. Y vuelve a lloverte.

Luego te pones a trabajar en un proyecto para la corrección, con la ilusión de que al menos algo puede salir bien en todo el día. Comes rápido y mal, sales tarde con prisa y además te llueve, por lo que te llevas la chaqueta. Se te mojan los papeles de la carpeta y justo cuando entras en el bus deja de llover. Al cabo de dos manzanas tienes un calor tal que te quitas la chaqueta y te remangas, cargando con la carpeta, el paralés, la mochila y la bendita chaqueta.

Sudando con la camiseta pegada al cuerpo llegas a una clase que ya ha empezado, y comienzas el ejercicio de Geometría Descriptiva sin haber oído la explicación previa. Cuando falta media hora para acabar te das cuenta de que has estado haciendo el ejercicio mal desde el principio y que hay que repetirlo entero. No te da tiempo ni de lejos, así que sales enfurruñado.

En clase de proyectos te echan tu trabajo por tierra al demostrarte que tu propuesta no tiene base ni tiene sentido ni tiene apenas nada de interés. Además pasas mucha vergüenza porque te suena el móvil en plena corrección. Y para más inri, en la corrección de otro compañero cierras la pantalla del portátil de forma que el micrófono se acopla con el altavoz y empieza a pitar. Con lo cual al terminar la clase tomas tu paralés, guardas tu portátil y lo metes en la mochila, te la echas encima, coges la carpeta debajo del brazo y te cuelgas en el otro la chaqueta. Y andando para casa anocheciendo y cansado de todo.

Después de todo este día de perros entras a tu cuarto buscando un rato de intimidad para aislarte del mundo pero, vaya por Dios, la luz no se enciende. Pruebas una segunda vez y tampoco. Te dan ganas de tirarte en plancha a la cama para maldecir en paz pero tampoco puedes porque la guitarra sigue ocupando el mismo sitio que le diste por la mañana: todo el centro de la cama. Sueltas las cosas y cenas. Mientras piensas en que tienes que revisar los comentarios del blog, que están haciendo que tenga verdadero sentido el llamarlo tu Antro.

Y cuando vuelves agarras la guitarra y la sientas sobre tu regazo, y comienzas a cantar buscando algo de ayuda...



Calling all angels, calling all angels
walk me through this world, don't leave me alone
Calling all angels, calling all angels
We're trying, we're hoping,
We're not sure how this goes

Y el Cristo crucificado te responde

- Una jornada dura, ¿eh?

- Sí. Estoy muy cansado, Jefe...

- Normal. El Monte Calvario a veces tiene tramos muy empinados. Cuando lo subí yo solo por primera vez llegué a pensar que el camino era un cortafuegos que habían hecho los romanos.

- Jeje, siempre estás igual...

- Pero al fin y al cabo no ha sido tan malo. Lo primero porque tú no ibas solo y hemos pasado un buen día juntos aunque no hayamos hablado mucho. Y además, las vistas son buenas, ¿a que sí?

- Pero si aún estamos casi que al pie del monte, ¿has visto todo lo que queda?

- A eso me refería, hijo mío, a todo lo que nos queda por delante. ¡Ánimo, mi valiente, que cada día te queda un poco menos para llegar arriba y hacer como yo!

- A veces me desanimo y me dan ganas de soltarla aquí mismo y tirarme a echar la siesta.

Entonces Jesús se puso a cantarme a mí.

- Walk with me to my world, don't leave me alone...

miércoles 7 de mayo de 2008

Mesa redonda sobre el aborto (II)

Antes de ir a la mesa redonda yo llevaba ya mis ideas: el problema del aborto son en realidad dos problemas. El primero, si el no nato (preembrión, embrión o feto) es un ser humano y por tanto una persona. El segundo, independientemente de la respuesta al primer problema, en qué medida es lícito o no acabar con la vida del no nato, dependiendo de las circunstancias que rodeen el caso.

La médico ginecóloga nos explicó que la vida del ser humano empieza en la concepción y termina en la muerte. Desde el momento en que un espermatozoide entra en el óvulo y le comunica su información genética, dentro de esa única célula que se ha formado a partir de dos (una del padre y otra de la madre) están contenidas en potencia todas las capacidades de desarrollo del ser humano, y si no se le interrumpe evolucionará de forma continua pasando por todos los estadios (preembrión, embrión, feto, neonato, bebé, niño, adolescente, adulto y anciano) hasta que muera. Esa célula, el cigoto, es un ser vivo, y es humano (no es ni un pez ni un perro ni un gato por mucho que lo parezca), y lo sabemos por la experiencia y porque si analizamos su ADN lo mismo que en el CSI, vemos que es de un ser humano que no es la madre. Un ser humano es ser humano aunque tenga todas las células de un adulto, las de un niño, 28 billones, 28000, 28, 3, 2 ó una sóla.

Y yo no hallo diferencia entre lo que es un ser humano y lo que es una persona. El profesor de Derecho Constitucional reiteró varias veces que el nacituro (el no nacido) no está reconocido como persona jurídica. La médico comentó irónicamente que no para el derecho a la vida pero sí para heredar. Desde el público surgieron varias respuestas negativas a esa afirmación, diciendo básicamente que no era verdad, que el no nacido también es una persona. Él respondía diciendo que respetaba nuestras opiniones porque eran tan respetables como otras cualesquiera. "Tú tienes una opinión al respecto, yo tengo otra, para resolver el conflicto vayamos a la Ley". El primer ponente, el abogado del Estado, respondió con cierta indignación que nos habíamos reunido para cuestionar precisamente la Ley y decir si nos parecía justa o no, no que se nos repitiera que debíamos cumplirla, que es algo que todos ya sabemos. Sobre este tema escribiré otra entrada, me parece sumamente interesante.

Al fin hemos resuelto no obstante lo que diga la legislación vigente que el no nato es un ser humano. Según un buen amigo mío en el que confío plenamente, que es estudiante de medicina y que en bioética ha estudiado el tema del aborto, la comunidad científica es unánime en cuanto a que el embrión y el feto son seres humanos. Aún queda cierta controversia en cuanto al tema del preembrión, ya que algunos argumentan que las células madre de un preembrión (aún no ha anidado) pueden dar lugar a un individuo, quizás dos o quizás un ser acéfalo. Por tanto no se sabe a ciencia cierta cuál es el momento de la animación, aunque la opinión más extendida es que coincide con el de la concepción. En todo caso, esto sólo afectaría a métodos abortivos como la pastilla del día después. Lo que comúnmente conocemos como aborto es mucho posterior.

Una vez hemos dicho que el no nato es un ser humano, una persona, está claro que acabar con su vida es un homicidio. Consideremos ahora las circunstancias que podrían atenuar la responsabilidad de la madre que aborta y de las personas que colaboran con ella. Limitémonos a los famosos tres supuestos: peligro para la integridad física o psíquica de la madre, malformaciones detectadas en el feto y que la criatura sea fruto de una violación.

En cuanto al de las malformaciones, el aborto eugenésico, estamos hablando de eugenesia más que de aborto. Me parece una monstruosidad acabar con la vida de un feto porque tenga alguna tara. No va a poder llevar una vida completamente normal, es cierto, pero eso no afecta a que pueda llevar una vida completamente feliz en cuanto a que sea querido por sus semejantes. También en esto hay grados. Si se trata de un síndrome de Down, está claro que no sería lícito, pero con malformaciones más graves que fueran a llevar a la muerte al feto o a la madre, estaríamos en el otro supuesto.

Si fuera a tener repercusiones sobre la integridad física o psíquica de la madre, entraríamos en un conflicto directo de lo que decía el profesor de Constitucional. Chocan los derechos fundamentales de la madre con los derechos fundamentales del no nacido. ¿Es superior el derecho a vivir del hijo que el derecho a la integridad física o psíquica de la madre? Yo creo que sí y con diferencia. El profesor decía que no. La única posibilidad de que esto fuera así sería que el no nacido fuera menos persona, que tuviera menor dignidad y derechos que la madre. Se volvió a referir a la Ley. Yo me refiero a lo que ya hemos explicado antes. Sólo lo llegaría a ver en cierto modo lícito, o con menos responsabilidad, cuando la madre estuviera en peligro de muerte de seguir con el embarazo. Pero aquí hay muchos matices. En cada caso habría que verlo.

Acerca de que el feto fuera fruto de una violación... es algo muy delicado y yo no sé lo que se debe sentir cuando se lleva al hijo de tu propio violador en el vientre. Pero una persona del público dio con una frase que a mí me impactó: "de las tres personas involucradas en la violación, hemos ido a condenar a muerte a la más inocente". Pienso que el remedio (abortar) es siempre peor que la enfermedad, aunque pueda llegar a ser comprensible.

Yo lo que propongo es que se de asistencia psicológica, sanitaria y social a todas las madres embarazadas en contra de su voluntad, para que la criatura no tenga que pagar la pena máxima. También coincido con el último ponente en que la mejor forma de evitar el aborto es la educación sexual. ¿Pero qué educación sexual? Desde luego no una que fomente la promiscuidad, aumentando por ello el riesgo como en países que han tenido acceso a preservativos pero no a una educación sexual integral. No quiero extenderme sobre este tema y quizás lo haga en otra ocasión, pero considero que lo mejor es la educación en una sexualidad que no se separe nunca ni de la afectividad ni del matrimonio, que es el la base de la familia, para la cual el sexo tiene su vocación.

Esto es lo que pienso.

martes 6 de mayo de 2008

Mesa Redonda sobre el aborto (I)

Acaba de tener lugar a las siete de la tarde una mesa redonda-debate sobre el aborto en la Universidad de Sevilla, que tengo el honor de haber podido ayudado a organizar desde la Asociación de Universitarios Por Andalucía. Había cuatro ponentes, dos de ellos a favor del aborto y otros dos a favor de la vida.

Uno de los que estaban a favor de la vida, que es abogado del Estado, comenzó explicando que, en la sociedad en la que nos encontramos, el proceso de argumentación se hace generalizando desde un caso particular y no a la inversa, aterrizando sobre los casos particulares desde lo general, desde unos principios. Así pues al hablar de aborto es preciso diferenciar pulcramente dos planos: el primero, considerando el hecho abstracto del aborto, que es intríniscamente malo, y en segundo lugar el plano de las responsabilidades que en cada caso particular pueda tener la madre que aborta o las personas que colaboran con ella.

En todas las legislaciones, también en la española, el código penal está hecha sobre generalidades, sobre hechos abstractos como el homicidio o el robo, a los que corresponde una determinada pena. No obstante existen circunstancias también contempladas por el código penal que agravan o que atenúan (e incluso eximen) la responsabilidad del que haya realizado ese acto delictivo. Sin embargo, con el aborto ocurre algo que nunca ha ocurrido con ningún delito: en tres supuestos está despenalizado. Esto es, no se considera delito. El ponente remarcó la gran contradicción que esto supone, ya que el aborto no deja de ser un mal o un delito, independientemente de las circunstancias atenuantes o eximentes.

Otro ponente, que es profesor de Derecho Constitucional, expuso que en el aborto se da una confrontación entre derechos fundamentales: los derechos fundamentales de la madre y las expectativas de vida del no nato. A mí me llamó la atención que hablara de las expectativas de vida cuando el no nato ya vive realmente. Según él, la vida no debía ser defendida a ultranza en el sentido de que el derecho a la vida no es un derecho absoluto y que puede haber valores que sean superiores a él. Citó el caso de un hombre que rechazó por motivos religiosos un tratamiento que le hubiera salvado la vida. Los países de nuestro entorno optan por posturas no extremistas; unos apuestan por definir una serie de excepciones, como en nuestra legislación, y otros como los Estados Unidos apelan a que la mujer tiene derecho a decidir en privado, al margen de cualquier Estado, pero hasta cierto límite de tiempo de embarazo, definiendo una ley de plazos por tanto.

Después habó una médico ginecóloga que nos explicó con unas diapositivas que la vida humana es un continuo desde el momento de la concepción hasta el de la muerte, y que si no había ningún tipo de interrupción ese desarrollo se producía de forma natural. Esto vino apoyado por lo que el abogado dijo después en la ronda de preguntas: que hiciésemos el ejercicio mental de imaginar la presentación al revés, desde que el niño está recién nacido, cuando nace, cuando tiene 9 meses, 8, 7, 6... ¿dónde se pierde? ¿Dónde decimos que lo que tenemos delante ya no es un ser humano?

El cuarto ponente, psicoterapeuta y sexólogo, dijo que era difícil conciliar opiniones, puesto que donde los que están en contra del aborto ven el problema del aborto, los que están a favor del aborto ven la solución al problema del embarazo no deseado. A él el aborto le parecía una opción posible, aunque contra lo que había que luchar era contra el embarazo no deseado. La forma de luchar no la veía en la prohibición sino en la educación sexual.

Mañana expondré lo que saqué yo en claro de las ponencias y del posterior debate.

viernes 2 de mayo de 2008

50 razones

Porque no se merece que la primera entrada de Mayo no se la haya dedicado y la haya sustituído por esa birria.



Porque nunca es tarde pare empezar.

Porque es mi Madre también.

Porque la quiero.

Por lo menos, porque es Mayo.

Porque quizás este es el momento de empezar.

Los diez mandamientos del progre

En la entrada de "Dear Mr. President" alguien llamado Créditos dejó este decálogo, justo después de la nota en la que prohibía terminantemente cualquier comentario. Quizás debí borrarlo de momento, pero como no tenía que ver con los comentarios sino con la entrada y me gustó, lo dejé. Pensé que nadie se daría cuenta, pero nuestro querido Anónimo parece haberse subscrito vía RSS a esa página de los comentarios para tenernos bien vigilados, e indignado me pidió educadamente que borrara el decálogo después de haber echado pestes de él. Yo borré su comentario, pero el otro no, no recuerdo por qué. Hoy ha vuelto a dejar otro comentario menos educado, repitiendo la NOTA IMPORTANTE y llamándome hipócrita.

Pues mira, quizás tenga razón; así que he borrado los dos comentarios, el suyo y el del decálogo, pero he decidido rescatar el decálogo y ponerlo aquí. No estoy de acuerdo con todos; por ejemplo no sabía que la sexta fuera del grupo PRISA y lo sigo dudando, el punto 2 me parece injusto porque esos colectivos necesitan ayuda social para salir de su situación (no para ser más drogadictos ni más alcohólicos ni más prostitutas), y la segunda parte del punto 6 es demasiado injusta con los progres. Ni que todos fueran unos vagos.

1º.- Talante democrático siempre y para todo, y diálogo con todos y sobre todas las cosas, sin importar lo que se defienda en ese diálogo.

2º.- Drogadictos, delincuentes, inmigrantes ilegales, prostitutas, homosexuales, travestidos, alcohólicos, ludópata, mendigos profesionales y agresores sexuales tendrán preferencia en el disfrute de beneficios sociales. Los que no pertenezcan a ninguno de esos grupos son sospechosos de fascismo.

3º.- No expresarás ideas que previamente no hayan sido difundidas por El País, Público, la SER, el Canal Cuatro, la Sexta, Localia o cualquiera de los medios controlados por el grupo PRISA, ya que todos repiten lo mismo.

4º.- Repudiarás siempre lo que haga el Gobierno de los Estados Unidos.

5º.- Estarás al tanto de todas las películas, modas y grupos musicales de Estados Unidos.

6º.- No fumarás, ni trabajarás en labores que requieran los vicios fascistas de la dedicación, la honestidad y el esfuerzo.

7º.- Harás deporte, aeróbic, yoga y amarás en todos los sentidos a perros, gatos, serpientes, iguanas y armadillos.

8º.- Estarás a favor de la libertad total de aborto y del matrimonio de hombre con hombre, mujer con mujer y de mujer u hombre con animales o muñecos hinchables. Lucharás a favor de asilos gratuitos para mayores y de guarderías abiertas todo el día para los niños.

9º.- Defenderás la ecología, aunque sin renunciar a beneficios que, como la electricidad, los coches, la calefacción o el aire acondicionado, se consigan alterando la naturaleza.

10º.- Lo que la mayoría diga es la verdad, y es bueno todo lo que haga la mayoría.

Extraído del libro “Sentencias Salomónicas” (Visión.net, Madrid 2007)

miércoles 30 de abril de 2008

El Parque de María Luisa

He vuelto a revelar un carrete, el segundo en blanco y negro. Muchas de las fotos han salido mal porque el blanco y negro impide que texturas parecidas en contacto se diferencien. La mayoría están tomadas en el Parque de María Luisa, que destaca por su frondosidad, así que ya os podeis imaginar los resultados: si no sabes de dónde es la foto, apenas la puedes ver.

Mi preferida de este carrete es esta: un niño cualquiera que descubrió lo gracioso que era tapar la boca de la fuente para salpicar a los estudiantes de Arquitectura mientras descansaban. Él se lo pasó bomba. Yo tapé la boca en su dirección y se empapó dando saltitos y parpadeando enérgicamente. Luego siguió jugando con el chorro y no me resistí a sacar la cámara. La madre sonreía.


Ulysses



Esta otra foto me gusta por cómo desde la pérgola se enredan la luz y las plantas sobre las columnas.


Pérgola y pequeño ciclista



A esta última le sucede aquello de las texturas. Fijaos bien, porque el sitio es bonito. Quizás debería haber utilizado un carrete de color para esto, se hubiera podido ver mejor. Prestad atención a la exhuberancia de las texturas, al brillo del agua y al kiosko (o como se diga) que sale de la isla y se coloca en el lago de los patos pasando totalmente desapercibido.

Isla de los patos